Sobre mí

Emprendo la aventura de escribir, dando rienda suelta a mi natural inclinación a contar historias.
Cuántas veces, siendo muy pequeña, en los descansos entre juegos y correteos, me ponía a contar a mis pequeños amigos cuentos que venían a mi cabeza de forma improvisada: mundos de fantasía y aventuras, que atraían a todos los niños de la calle a escuchar atentos a mi alrededor. Ya por aquel entonces tenía claro lo que quería hacer de mayor: enseñar. De esa forma, siempre estaría rodeada de niños con grandes sueños deseosos de aprender.
Y durante años, eso es lo que he hecho. Me considero muy afortunada por desempeñar la importante y enriquecedora labor de educadora. Siempre he estado con gente joven, contribuyendo a su formación en conocimientos y en valores; y recibiendo tanto.., y contagiándome de su energía, buen humor y ganas de vivir.
En ellos, en los jóvenes, pienso también al escribir mis primeras novelas, intentando que puedan resultar una sana distracción, y si de paso sirven para aprender un poco, tanto mejor.